Soul Reconnect – Coaching para pacientes de cáncer

¿Qué es y para que sirve el coaching?

¿Qué es y para qué sirve el coaching?

Estamos en un momento en que parece que todo es coaching. Cualquier persona tras recibir una pequeña formación de unas horas, se autodefine como coach. Así, nos encontramos a coaches de canto, de nutrición, de shopping, de belleza.

Lejos de querer entrar en polémicas o en juicios de valor que no me corresponden, en este post nos referiremos a la disciplina del coaching profesional, aquella práctica homologada a través de una formación específica validada por las asociaciones profesionales que lo protegen (como ICF o ASESCO).

La certificación como coach profesional se obtiene tras demostrar que se han realizado las horas de formación y de práctica necesarias según los requerimientos (el título básico exige al menos 60 h de formación y 100 h de práctica).

Cada dos años, se renueva la certificación ante la ICF, previa demostración de que se lleva a cabo una práctica continuada y un número de horas de formación adicional. La disciplina del coaching además se acoge a un código ético público y disponible en sus webs, que define su praxis, compromiso ético y los estándares de conducta.

¿QUÉ ES EL COACHING PROFESIONAL?

La International Coach Federation (ICF) define el coaching profesional como “una asociación con clientes en un proceso de acompañamiento reflexivo y creativo que les inspira a maximizar su potencial personal y profesional”.

En esa asociación se crea una relación de igual a igual, en que el coach se implica en la relación sin ocupar un papel de conocedor. Se sirve de variadas herramientas para acompañar a la persona en su proceso de transformación, actuando de espejo para que se produzcan las tomas de conciencia, se adopten nuevas perspectivas y se tomen e implementen decisiones de cambio, entre otros.

La Asociación Española de Coaching (ASESCO) por su parte, define el coaching como “una disciplina nueva que nos acerca al logro de objetivos permitiéndonos desarrollarnos personal y profesionalmente”.

CARACTERÍSTICAS DEL COACHING

Revisemos con detenimiento qué es, por tanto, el coaching y cuáles son sus características:

Asociación con clientes

El coach trabaja con clientes, o coachees (en oposición a los psicólogos, por ejemplo, que trabajan con pacientes). Esta relación es de igual a igual. Para que el coaching funcione es fundamental que todos los participantes sean protagonistas del proceso. En ningún caso el coach se posiciona como conocedor o sabedor de las soluciones a los problemas o situaciones que se ponen encima de la mesa por encima de la persona con la que trabaja.

Acompañamiento reflexivo y creativo

El coach ayuda a la persona, por medio de preguntas, conversaciones, reflexiones y herramientas variadas a que ella misma encuentre sus respuestas.

Inspiración personal y profesional

Uno de los principios del coaching es que todas personas tienen capacidad para elegir cómo quieren vivir su vida, y extraer todo el jugo tanto de sí mismas como de sus experiencias.

Así, las personas se ven capacitadas para ir más allá de las posibilidades que ellas mismos se habían impuesto, en muchos casos limitantes. Esta nueva perspectiva que adquieren de sí mismas es inspiradora porque les abre nuevas maneras de posicionarse ante la vida y de vivir sus experiencias.

EL COACHING SEGÚN THOMAS LEONARD

Ya en el año 2002, uno de los grandes de esta disciplina, Thomas Leonard, definió el coaching como:

“…tu compañero para conseguir tus objetivos profesionales y personales.

Tu apoyo ante un cambio abrupto.

Tu formador en habilidades de comunicación y de vida.

Tu caja de resonancia al tomar decisiones vitales.

Tu apoyo incondicional cuando recibes un golpe.

Tu mentor en desarrollo personal.

Tu co-diseñador cuando creas un proyecto extra.

Tu faro en tiempos de tormenta”. (Leonard, 2002)

LA FILOSOFÍA DEL COACHING

Podemos definir el coaching, por tanto, como una disciplina con una serie de principios que ha ido haciendo suyos a partir de su nacimiento en otras disciplinas:

  • La persona es responsable de su vida y de sus decisiones. Por tanto, el coach no dirige la vida de su cliente ni es responsable de sus opciones.
  • El conocimiento verdadero se encuentra dentro de uno mismo. El coach, por medio de su interacción con su cliente, le ayuda a conectar con esa sabiduría. El coaching pone en marcha un proceso de autoconocimiento en el que la persona explora, entre otros, sus valores (aquello que es importante para ella), sus fortalezas, sus debilidades y sus miedos.
  • Un proceso de toma de conciencia. Darse cuenta de es uno de los pilares del coaching, su columna vertebral (Ravier, 2016).
  • Se desarrolla en un entorno basado en la confianza y la falta de juicio. Se genera, por tanto, un espacio en el que la persona puede expresarse tal cual es, sin miedos o limitaciones.
  • Busca el logro de objetivos como herramienta para avanzar en el camino de desarrollo y transformación de la persona.
  • Se enfoca en futuras posibilidades, no en errores pasados (Whitmore, 2010).
  • A través de herramientas tales como la visualización, metáfora y los retos entre otras, la persona profundiza en su propio conocimiento.
  • El coaching ayuda a la persona a conectar con su esencia y a vivir su vida en su máximo potencial. Es decir, a dejar a un lado sus miedos y hacer realidad sus sueños y anhelos.
  • El cliente es una persona sana, con inquietudes y deseo de desarrollo personal, pero sin patologías que le encuadren dentro del concepto de enfermo mental.

QUÉ NO ES EL COACHING

Si bien soy consciente de que no es la forma ideal de hacer una definición, creo conveniente diferenciar el coaching de otras disciplinas resaltando aquello que el coaching NO ES. En otro post ampliaré este contenido. Hasta entonces, quedémonos con estas dos ideas:

  • El coaching no es una terapia destinada a curar patologías.
  • El coaching no analiza tanto el porqué, como el cómo y el hacia dónde. En lugar de tratar de comprender las razones que llevan a una persona a estar donde está, pone el foco en aquello que el cliente necesita para llegar al lugar al que quiere ir.

Por tanto, el coaching es una disciplina de acompañamiento a la persona orientada a la consecución de una transformación deseada, con la mirada puesta en el futuro.

Implica por una parte la figura de un coach que promueve un proceso de toma de conciencia, reflexión y autoconocimiento. Y por otra, la figura de un destinatario, que adopta un papel activo libre en la toma y ejecución de decisiones, así como una conducta de autogestión a lo largo del proceso.

Se establece una relación entre iguales cuyo resultado debe ser el empoderamiento, entendido como su capacidad para tomar las riendas de su vida.

El coaching es una disciplina de acompañamiento a la persona orientada a la consecución de una transformación deseada, con la mirada puesta en el futuro.

Suele decirse que hay tantas definiciones de coaching como coaches. Porque si bien el coaching cuenta con unos principios y unas directrices muy claras comunes a todos los profesionales, es una disciplina tiene sus raíces en diferentes ámbitos de conocimiento.

Por tanto, en función del estilo del coach, de sus experiencias vitales y de su conocimiento, su manera de trabajar será una u otra.

¿PARA QUÉ SIRVE EL COACHING?

Básicamente, un proceso de coaching sirve para ayudar a las personas a encontrar dentro de sí mismas las respuestas que están buscando. Por ejemplo, si alguien necesita tomar una decisión y está confusa, el coaching puede ayudar a la persona a ordenar sus prioridades para poder valorar su opción ideal.

Un trabajo de coaching nos devuelve esa capacidad innata que tenemos para liderar nuestra propia vida.

El coaching además, nos ayuda a reconectar con nuestra propia esencia. Muchas veces nos perdemos en nuestros propios pensamientos, en los razonamientos mentales. Y nos olvidamos de otro aspecto de nosotros mismos tan importante o más, como son las emociones, nuestras necesidades psicológicas o nuestros anhelos.

Por otra parte, gracias al coaching podemos recuperar la confianza en nosotras mismas, en nuestras capacidades y en nuestros recursos. Podemos incluso reconocernos logrando aquellos objetivos que antes nos negábamos, por miedo o por la falsa creencia de que no podríamos aspirar a ellos.

En el caso de los pacientes, el coaching nos sirve para recuperar nuestra fuerza, ponernos en el centro del proceso que estamos viviendo y elegir cómo queremos afrontar la situación. 

EL COACHING PARA PACIENTES

En el caso de los pacientes, el coaching nos sirve para recuperar nuestra fuerza, ponernos en el centro del proceso que estamos viviendo y elegir cómo queremos afrontar la situación.

El trabajo de coaching también nos ayuda a determinar cuánto poder queremos dar al cáncer en nuestra vida. A conectar con nuestras ilusiones y a reconocernos como personas capaces de llevar adelante una situación como la que estamos viviendo. Siendo las protagonistas.

Cuántas veces dejamos que los demás opinen e incluso decidan por nosotros. Un trabajo de coaching nos devuelve esa capacidad innata que tenemos para liderar nuestra propia vida y hacer que sea como deseamos.

Incluso en momentos complicados como el de un cáncer, tenemos la capacidad de elegir, como seres humanos que somos: cómo actuar, cómo sentir, cómo posicionarnos. Es algo que, hasta nuestro último aliento, nadie nos puede quitar.

 

Las ideas expresadas en este blog son de su autora, coach profesional y en su día paciente de cáncer de mama. Sus opiniones en ningún momento pretenden reemplazar la opinión y diagnóstico de un profesional de la medicina.

Algunos párrafos de este post están tomados de su tesis doctoral: “El coaching y la comunicación: instrumentos para el empoderamiento de pacientes. El caso de pacientes con cáncer de mama” (Ferreiro, 2022).

Referencias

1 ICF es el organismo internacional regulador del coaching y de los profesionales que lo practican. Su objetivo principal es velar por el desarrollo de esta disciplina de forma rigurosa. ICF es la organización responsable de homologar los títulos formativos de coach profesional. También ha diseñado un código ético que proporciona el marco de referencia y las normas de conducta vinculantes para los miembros de ICF y los poseedores de credenciales.

Leonard, T. (2002). Thomas Leonard Defines Coaching in 2002. Transcripción. Audio.

Ravier, L. (2016). Arte y ciencia del coaching: Su historia, filosofía y esencia. Unión Editorial.

Whitmore, J. (2010). Coaching for Performance: GROWing Human Potential and Purpose – the Principles and Practice of Coaching and Leadership. Quercus.

5  Ferreiro, T. (2022). El coaching y la comunicación: instrumentos para el empoderamiento de pacientes. El caso de pacientes con cáncer de mama. Tesis doctoral. 

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