Soul Reconnect – Coaching para pacientes de cáncer de mama

coaching para mujeres

¿Qué puede hacer el coaching por las mujeres?

MI HISTORIA DE MUJER

Cuando en el 2009 me diagnosticaron un cáncer, lo único que pensaba era que se habían equivocado. ¿Cómo me podía estar ocurriendo a mí, tan joven, tan llena de vida, con tantos proyectos? Definitivamente, alguien, (¿tal vez la vida?) había cometido un error.

Sin aceptar demasiado el cáncer, poco a poco comprendí que tanto si era un error de la vida como si no, tenía que comérmelo con patatas. Así que…

¿qué podía hacer para minimizar su impacto en mi vida?

Fue entonces cuando me puse a leer, a investigar, a aprender… Escribí mi libro “Un bulto en la mama” (Ed. Obelisco 2012), y descubrí que muchas mujeres tenían una experiencia frente al cáncer semejante a la mía. Una experiencia que reflejaba la necesidad de seguir adelante con su vida, con sus sueños y con sus ilusiones.

Por eso, con este deseo de seguir adelante, una vez recuperada mantuve durante años una doble agenda, o triple. Por un lado, estaba mi carrera profesional como Project manager, que quería mantener. Por otro, estaban mis planes personales. El cáncer no iba a impedirme sin al menos intentarlo, hacer realidad mis sueños. Quería tener un hijo, seguir viajando, poner en marcha miles de proyectos.

En tercer lugar, a partir de la publicación del libro había cobrado peso en mi vida una nueva actividad como patient advocate, representando a los pacientes en diversos foros en los que defendía el derecho a tener y respetar nuestro propio criterio y decisiones frente al cáncer.

LA EXPERIENCIA COMO PACIENTE

En un entorno tan marcado por el paternalismo del médico hacia el paciente, creía que había que romper esa inercia, dándonos voz y, sobre todo, ayudándonos a recuperar nuestra capacidad de elección y de decisión, desde la responsabilidad de uno mismo para poder asumir las consecuencias que pueda conllevar la opción elegida. Participaba en charlas y foros por toda Europa, llevando mi mensaje al sector médico y farmacéutico.

Los años fueron dando sentido a mis acciones. Tuve un hijo, Pol, que ha supuesto un antes y un después no sólo en mi vida, sino también en mi forma de vivir la etapa post-cáncer. Seguí viajando y puse en marcha muchos y variados proyectos. Entre ellos, Baby Beatles, la organización sin ánimo de lucro que acompaña a mujeres que han tenido cáncer de mama a convertirse en madres; mi reorientación profesional hacia el coaching; un doctorado y una tesis doctoral que analiza el impacto del coaching profesional en pacientes con cáncer de mama, tanto respecto a su empoderamiento como a sus aspectos psicológicos; Soul Reconnect, una plataforma de coaching para pacientes que integra toda mi experiencia de más de doce años.

EL COACHING COMO MÉTODO DE EMPODERAMIENTO

Descubrí el coaching cuando buscaba la mejor manera de acompañar a mujeres que han tenido cáncer, en su camino hacia la maternidad. Comencé a formarme y encontré en esta disciplina un sinfín de herramientas y una metodología enormemente efectiva para lograr transformar una vida en aquello que la persona desea. Me pareció indispensable ponerlo a disposición de otras mujeres que, como yo, habían superado un cáncer y deseaban reconectar con ellas y recuperar sus ilusiones.

Como herramienta de crecimiento personal, el coaching fue la manera de dejar atrás miedos e inseguridades para dirigirme hacia un lugar nuevo, mi futuro, en el que estaba todo por crear y dependía de mí que fuera, o no, como yo lo imaginaba. Hacía falta dedicación, introspección, valentía a la hora de abordar el trabajo psicológico y algunos temas o experiencias pasadas. Además, sobre todo, hacía falta desearlo, quererlo y ponerse en marcha.

COACHING PARA PACIENTES

Decidí investigar y me animé a hacer un doctorado y una tesis con el objetivo de crear un coaching adaptado a mujeres que han atravesado o atraviesan un proceso de cáncer de mama. Diseñé una metodología específica y empecé a probarla con grupos de pacientes, documentando cada paso y aplicando mejoras basadas en el feedback que recibía.

De forma eminentemente práctica, cada módulo abordaba una temática específica de relevancia para las mujeres, que además incluía el aprendizaje de dinámicas, herramientas y habilidades muy útiles en infinidad de ocasiones. Exploramos entre otros nuestro universo interior, la visita al médico, la feminidad, las terapias complementarias, la nutrición y el ejercicio y la vuelta a la vida laboral.

Cada quince días nos reuníamos para trabajar juntas. Desde el primer momento construimos un entorno seguro, sin juicio, amable y basado en la escucha activa, que permitía a las participantes expresarse y atreverse a explorar, sintiéndose protegidas y acompañadas.

Como coach, me aseguraba de sostenerlas emocionalmente en todo momento, permitiendo que afloraran su vulnerabilidad y sus miedos, para así poder trabajar sobre ellos.

El grupo cobró una entidad y se convirtió en un elemento vivo en sí mismo, que iba más allá de la suma de sus miembros. El grupo era el refugio en el que las pacientes se permitían ser ellas mismas y crecer, aprendiendo tanto a partir de sus propias acciones como de las de sus compañeras.

LO HARÍA TODA LA VIDA

Llegó el momento de recoger los frutos de 6 sesiones de trabajo a lo largo de casi dos meses. Con mi gran amiga Lourdes Charles, experta en investigación cualitativa, diseñamos entrevistas para profundizar en la experiencia de las participantes en los programas de coaching.

Realizamos lo que se llaman historias de vida, conversaciones de más de dos horas en que se van desgranando las vivencias de los entrevistados. Queríamos saber qué había cambiado en las mujeres participantes en el programa de coaching, cómo las había transformado este proceso, cuál había sido el impacto psicológico.

Descubrimos que quienes nos hablaban eran mujeres que habían logrado recolocar su experiencia de cáncer para seguir adelante con su vida, con sus sueños y deseos. El cáncer no las definía. Ser mujer, en cambio, sí.

¿Qué mejor recurso que sus propias palabras para ilustrar algunos de sus aprendizajes?

A veces una enfermedad nos ayuda a parar y dedicarnos un tiempo que SIEMPRE nos merecemos y que a menudo cuesta tiempo encontrar. No hace falta esperar a que llegue este punto de inflexión para comenzar a hacerlo.

Testimonios

“Me ha ayudado en todos los ámbitos de mi vida”

“El coaching me ha ayudado a ser mejor persona y a tener más perspectivas”

“Creces personalmente al ser más consciente de por qué reaccionas cómo reaccionas”

“Está tan bien, que yo lo haría toda la vida”

“Me di cuenta de las ganas de vivir que tengo”

Si necesitas un acompañamiento individual, puedes acceder a nuestras sesiones de Coaching Personal Online, donde encontrarás la ayuda de nuestros coaches a través de Zoom. Te ayudamos a gestionar tus emociones y te aportamos las herramientas que necesitas para cada momento. Escríbenos para solicitar una sesión.

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