Soul Reconnect – Coaching para pacientes de cáncer de mama

acompañamiento emocional de empleados

El acompañamiento emocional de una empresa durante un cáncer

Pasamos en nuestro trabajo casi la mitad de nuestro día. En muchas ocasiones, es allí donde tejemos nuestra red de conocidos, amistades y compañeros. También el trabajo puede ser el lugar en el que tenemos más interacciones con otras personas fuera de nuestra familia directa. Y aún siendo así, se nos olvida dotar de herramientas a la propia organización y a sus individuos para el acompañamiento emocional a una persona a la que diagnostican un cáncer.

A menudo nos enteramos de que una compañera o compañero está atravesando un cáncer porque deja de aparecer por el trabajo. Le dan la baja y nosotros, amigos suyos o conocidos, miembros de su equipo, managers, supervisores o supervisados, no sabemos qué hacer, cómo ofrecerles nuestro apoyo emocional.

Al ver que desaparece nos preguntamos qué hacer, si llamarle para decirle que estamos ahí o no hacerlo para respetar su espacio y su momento. Surge así la gran pregunta:

¿Cómo podemos ayudar o acompañar a una persona con cáncer en nuestro entorno laboral?

¿Cómo podemos hacerle saber a esa persona que estamos ahí si nos necesita, que nos acordamos de ella y la echamos de menos, sin entrometernos ni invadir su espacio? ¿A qué estrategias de acompañamiento emocional podemos recurrir?

¿Qué podemos decir a alguien con quien hemos compartido tantas horas y al que tal vez apenas conocemos? O al contrario, ¿cómo acercarnos a la amiga o amigo que también es compañero?

El apoyo desde la organización

No conozco ninguna empresa que tenga una política de actuación definida en estos casos, al margen de la propia del proceso de baja y sustitución del empleado. Cada departamento se organiza en base a sus propias prioridades o valores. Unos enviarán un detalle o una tarjeta al colega; otros se centrarán en buscar un sustituto.

Y lo cierto es que la organización tiene un importante papel en todo el proceso de acompañamiento emocional a sus empleados ante un diagnóstico de cáncer. 

Y lo cierto es que la organización tiene un importante papel en todo el proceso de acompañamiento emocional a sus empleados ante un diagnóstico de cáncer. En nuestra web puedes consultar cómo conseguir una empresa más humana con el objetivo de empoderar a los empleados durante y tras un cáncer. Si lo necesitas, podemos ayudarte en tu proceso de conseguir una empresa saludable. Ponte en contacto con nosotros.

Acompañamiento emocional por medio del coaching profesional

Por un lado, tiene la posibilidad de darle acceso a un espacio y un entorno emocional seguro, con coaches profesionales que le permitan transitar por el proceso de la mano, conscientes de que están con alguien con quien construirá una relación confidencial a través de la cual acceder a sus propios recursos internos. 

La mayor parte de personas diagnosticadas con cáncer con las que he hablado a lo largo de los años han manifestado su necesidad de haber contado con una figura así a su lado.

Ojo, elegir a la persona para realizar este tipo de acompañamiento emocional es clave. El mero hecho de haber pasado por una experiencia similar no es suficiente para desarrollar esta delicada tarea porque falta el conocimiento y la maestría en el uso del coaching.

Tampoco es suficiente, creemos, ser coach sin haber vivido la experiencia, porque el entorno seguro que buscamos para la relación no se crea de la misma manera. Nuestra investigación de varios años corrobora estas afirmaciones. 

El mero hecho de haber pasado por una experiencia similar no es suficiente para acompañar a una persona con cáncer porque falta el conocimiento y la maestría en el empleo del coaching.

Acompañar a una persona con cáncer desde el coaching de forma profesional implica dejar a un lado el tono condescendiente y ver a nuestro cliente como la persona que es, completa, llena de recursos, de sueños, de esperanzas, de ilusiones, y a la vez vulnerable, tal vez perdida, afectada por una situación que posiblemente la desborda.

Buscamos empoderarla, reconectarla consigo misma para que ocupe todo su espacio y se reconozca en toda su valía, en lugar de colocarla en un rol de víctima o paciente pasivo.

Acompañar a una persona con cáncer desde el coaching de forma profesional implica dejar a un lado el tono condescendiente y ver a nuestro cliente como la persona completa que es.

acompañamiento emocional de una empresa durante un cancer

La reincorporación al trabajo tras el cáncer

Por otro lado, en este proceso de acompañamiento emocional la empresa facilita a la persona su reincorporación, su vuelta al trabajo cuando esté preparada. Si bien, evidentemente, las conversaciones entre el coach y el individuo son confidenciales, la organización, al ofrecerlas, crea puentes para mantener vivo el contacto con su gente desde un lugar humano que les permita el diálogo, comprendiendo las necesidades de ambos una vez finalizada la baja.

Una trabajadora o trabajador que vuelve al trabajo tras un cáncer es una persona con un año más a sus espaldas en el que ha vivido experiencias enormemente duras. No podemos tratarla de la misma manera que cuando se fue y tampoco podemos ignorar el paréntesis y la distancia. 

La persona que vuelve es, en cierto modo, más sabia, como los que se han quedado, porque por ellos ha transcurrido también un año entero. En el caso del que vuelve, la sabiduría nace de la reflexión, de la redefinición de prioridades, del parón y la búsqueda, de la limpieza emocional que seguramente ha realizado en sí mismo y en su entorno, eligiendo con qué se queda y qué deja ir.

La sabiduría del que se reincorpora al trabajo nace de la reflexión, de la redefinición de prioridades, del parón y la búsqueda, de la limpieza emocional que seguramente ha realizado en sí mismo y en su entorno, eligiendo con qué se queda y qué deja ir.

La empresa no puede y no debe desaprovechar esa fuente de inspiración por miedo a no saber cómo gestionarla, o por falta de tiempo para hacerlo.

El apoyo desde los individuos

Y ¿cómo ayudamos los compañeros? ¿Qué le decimos a una persona que tiene cáncer?

La respuesta es sencilla. No hace falta decir nada. Es suficiente con estar. No es necesario devanarnos los sesos intentando encontrar la frase genial, porque no existe. Nuestra presencia, el decir simplemente: “estoy aquí si me necesitas” o “te echo de menos”, es en sí mismo un gran apoyo.

Sin querer, tendemos a dar soluciones, hacer y hacer, hablar de amigos o amigas que han pasado por lo mismo… y en realidad, no es lo mismo, porque cada persona es única

Así que si queremos hacer algo, lo mejor es preguntar simplemente: ¿Cómo te puedo ayudar? O… ¿Qué necesitas? Sin juicios, sin grandes aspavientos, sin recetas mágicas y sobre todo, sin consejos.

Las ideas expresadas en este blog son de su autora, coach profesional y en su día paciente de cáncer de mama.  Se basan en su experiencia y su formación. Sus opiniones en ningún momento pretenden reemplazar el diagnóstico y tratamiento propuesto por el equipo médico.

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